"Política 2.0" por Juani Belbis

Juan Ignacio Belbis es Socio Gerente de Ackropolis S.A., consultora dedicada a la creación e implementación de acciones de Open Government en la Administración Pública, responsable del Área de Nuevas Tecnologías de la Fundación Moisés Lebensohn, ha sido parte del equipo de Comunicación Digital en la campaña legislativa nacional del Acuerdo Cívico y Social.


¿De qué hablamos cuando decimos política 2.0?

Hoy en día es muy común ver el 2.0 adjuntado a cualquier tipo de disciplina, podemos encontrar por ahí referencias al periodismo 2.0, al turismo 2.0, a la educación 2.0, por sólo nombrar algunos de los casos más resonantes de esta nueva tendencia en las comunicaciones.

Podríamos, sin temor a ser redundantes, comenzar esta nueva columna en el Blog del IFPO profundizando un poco sobre el concepto 2.0, sus orígenes, sus fundamentos, y su aplicabilidad al ámbito de la política, lo que será en definitiva el eje de estas ideas que iremos en forma periódica publicando aquí.

No podemos comenzar este desarrollo entonces sin nombrar a Tim O’Reilly, el denominado padre de la web 2.0. En realidad el término no lo acuño él, sino Dale Dougherty, otro de los miembros de O’Reilly Media allá por el año 2004. Pero aun así no podemos negar que el padre del concepto, quién más lo ha desarrollado y todavía hoy lo lleva a la práctica es Tim O’Reilly. Claramente y como el propio término lo indica, todo esto gira en torno a la red de redes: Internet.

Y dónde es que reside el punto de inflexión que hace que pasemos de un estado 1.0 a una versión mejorada, más avanzada, 2.0. Ahí es donde todos nosotros entramos en esta ecuación de ascenso de grado. La participación del usuario es el eje fundamental en este cambio de paradigma relacional que de a poco ha ido afectando cada uno de los espacios que hacen a la sociedad moderna.

Está claro que hay un trasfondo de infraestructura tecnológica, principalmente de Software, que es la base sobre la cual se erige esta idea, la implementación de lenguajes dinámicos de programación web, la posibilidad de sindicar contenidos, y fundamentalmente un quiebre en la mentalidad de la gestión de los contenidos disponibles en la Web.

El estadio 1.0 de la web era una relación consumidor-productor, no había más interacción entre el que veía un sitio web con el contenido que hacer un copypaste de los textos o imágenes publicadas. En cambio, en la web 2.0 los contenidos son generados en gran parte por los usuarios mismos, quebrando esa unidireccionalidad y mutando progresivamente de consumidores a Prosumidores.

Bueno, bien, hemos avanzado un poco sobre qué es lo que define a la web 2.0 como tal, pero nos queda ver como se le puede aportar esta definición a la política. Pues entonces el énfasis lo tenemos que hacer sobre lo miso que entendíamos como eje más arriba. Todos nosotros. La participación activa que nos proponen estos nuevos canales de interacción entre personas (los blogs, las redes sociales, los espacios de socialización de contenidos, etc.) son un capital que no podemos dejar de aprovechar en los procesos ciudadanos.

El poder relacionarse directamente con nuestro legislador a través de una Red Social, el tener la posibilidad de aportar ideas en una discusión abierta respecto de cierto tema de la agenda pública, el tener un espacio donde plantear nuestras ideas, nuestros pareceres, nuestras quejas, y que eso llegue a quién debe llegar a través de la red nos permite repensar los canales de afluencia de la ciudadanía al compromiso cívico.

De estos temas llevados a la práctica iremos charlando por aquí de ahora en más. Los espero, y el debate está abierto, dos mentes piensan más que una, así que si pensamos entre todos, las buenas ideas llegarán mucho más rápido y eficazmente!

Juan Belbis
http://doscerolife.com
http://twitter.com/wahni

0 comentarios :: "Política 2.0" por Juani Belbis