La tésis de Estévez Boero.por Alejandro Herrera


Alejandro Herrera es sociólogo y maestrando en Ciencia, Tecnología y Sociedad (UNQ), director del Living Labs Papers Center y fundador del Club Socialista Porteño. Actualmente prepara una edición comentada de la tesis central del líder socialista Guillermo Estévez Boero.

La tesis de Estévez Boero

Tengo en mi biblioteca algunos libros que cambian de lugar frecuentemente por toda la casa. Me encuentro con ellos en varias ocasiones al año. En una mesita del estudio. Al lado de la cama. Incluso en la cocina, donde me entretengo y pongo la mente en blanco para que lograr algún color cuando se necesite. Son esa clase de libros que entregan una constante sensación de asombro y sorpresa, cada vez. Releer un párrafo, un subrayado de antaño, un extracto de un capítulo o hasta el propio prólogo y algunas de las diminutas notas al pie de página, me coloca en un nuevo trance intelectual. La práctica quizá guarda cierto parecido con la roca y el geólogo. Mirar y remirar lo mismo conduce a descubrir lo distinto. Otras capas que, otrora, resultaban invisibles. En el elenco estable de ese lote de libros duendes y desparramados al paso (daré la lista en otra parte, pero no son más de una decena), está el 18 Brumario… de Marx. Volver “al Brumario” me ayuda a estar hoy. Releer “el Brumario” me ayuda “leer” la “actualidad” de los hechos (nótese que encomillo “el Brumario”, cuando la generalidad de las referencias académicas citan “al 18 Brumario”; ésta sutileza, que explicaré alguna vez, me la entregó la propia obsesión aquí confesada). El Brumario me funciona, decía, como una hoja de ruta. O como un código de interpretación: ayuda a dar pistas de qué no olvidar en un análisis (sociológico, económico, político, histórico) (pueden separarse?) y por qué.

No voy aquí a decir nada nuevo sobre “el Brumario”. No podría aunque lo intentase. Vasta con declarar su utilidad intelectual para despejar las brumas eternas que emanan del magma capitalista. Me valgo de la confesión para dos propósitos. El primero, un imperfecto enunciado analítico. El segundo, otra confesión, que conecta mi costumbre de desparramar libros en mi casa con un ejercicio de recuerdo intelectual sobre la obra escrita del líder socialista Guillermo Estévez Boero, a propósito de los 10 años de su muerte, y que es el fin y sentido último de esta notita que me pidió mi amigo Pini Elías.

En “el Brumario” hay dos libros (alguna vez pensé que hasta podría reescribirse como Rayuela). Un libro trata de la teoría de la revolución proletaria. El otro, es un modelo analítico de sustrato sociológico (en el sentido del pensamiento relacional sobre el comportamiento de los actores y agentes) que supera “la cuestión de la revolución”: en él Marx demuestra, definitivamente para la sociología, la economía, la ciencia política y la historiografía, el principio analítico de lucha de clases.

Como todo libro de inflexión, su hermenéutica condujo a dos tipos de usuarios: los usuarios de la praxis revolucionaria y los usuarios del modelo analítico. Claro que las fronteras son difíciles de establecer –brumosas- En la sociología, el “ingreso” del modelo analítico crea, desde Marx, dos sociologías: una, continuadora de su tradición analítica. La otra, en interpelación. En la política real, las cosas fueron más brumosas. La praxis, en unos, fue el ilusionismo revolucionario. El modelo analítico, en otros, fue el cientificismo marxista. La galería de la síntesis tiene pocos cuadros. Después de Marx, Gramsci. Continuar la taxonomía es dificultoso. Y de eso se trata, precisamente. De hallar a “los sintéticos” del Brumario (obvio!, en el sentido de Hegel) y hasta ser uno mismo un buen aplicador práctico.

Tengo la costumbre de recordar a los muertos en sus ideas. Y si se trata de muertos ilustres, la costumbre me demanda más tiempo y curiosidad (y se refuerza si, por esas cosas de la vida, tuve algún contacto personal, aunque sea efímero). Este año se cumplieron 10 años de la muerte de Estévez Boero. Compilé todo lo disponible de su obra escrita, lo encuarderné (hago ésto para agregar mis notas y ocurrencias) y, claro, me sumergí en una lectura analítica (en tren de confesiones, agrego, que esta costumbre dependiente de las efemérides ha sido una fuente grande de desasnamiento)

La tesis de EB está en la zona de síntesis. Primero, porque establece un modelo analítico de traspolación sociohistórica para la Argentina (recuérde que ése es uno de los valores analíticos del Brumario: la potencialidad de uso como modelo analítico aplicable a diferentes combinatorias de variables) Y segundo, porque la tesis es producida en clave militante. En clave de la política real –la que le tocó a EB en su época-. Y en esa clave, no se limita a desplegar y aplicar pedagógicamente el principio analítico de lucha de clases como instrumento central de la explicación de la Argentina de los 70, sino que propone un camino de praxis – un horizonte de acción política- a la medida de lo que dictaban la evidencia y comprobaciones del análisis de los hechos, los intereses materiales de los grupos, clases y fracciones de clases identificados, sus dinámicas, resultados observables y posibles proyecciones de sus movimientos.

Como en el Brumario de Marx, en la conferencia Realidad Política Argentina del líder socialista argentino hace “sociología política de la coyuntura socio-política” (algo extraordinariamente complejo porque la frescura de los hechos crean trampas y brumas a la percepción y solo logran resultados satisfactorios aquellas mentes con un inusual sentido observacional del conjunto, la conexión de ese conjunto con el pasado –del cual deviene como una huella- y la trama microscópica de sus relaciones internas).

La tesis de Estévez Boero es una aplicación minuciosa del modelo analítico del Brumario y, como éste, el saldo teórico-político que deja es la potencialidad de su adaptación analítica a nuevos escenarios socio-políticos y a la producción de nuevas propuestas políticas (invito a hacer el ejercicio conceptual con la Argentina actual; a leer esa tesis y usarla como marco analítico de la coyuntura; a ubicar los intereses de las clases y sus fracciones; a armar el rompecabezas y establecer los hilos conductores de intereses y movimientos; los resultados analíticos del mapa conceptual sorprenden).

Uno de los elementos más visibles en la lectura comparada del Brumario y la tesis de Estévez Boero es la preocupación intelectual común por identificar y conectar los hechos materiales como base de las explicaciones. Cada uno a su modo se inspira en la lucha contra las construcciones ideológicas del pensamiento mágico de su época (recuérdese que éste es el motor intelectual de Marx). Esa tipología de pensamiento que se incrusta en el sistema político mediante reduccionismos, ideas superfluas e intelectualismo populista.

Si mal no recuerdo, comparé los textos y pensé sobre la similitud de su valor sociohistórico en un silloncito de mi estudio y mirando un árbol grande que aparece en la ventana. Tuve una sensación de agrado intelectual bastante intensa. Y atravesada por un dulce toque de afecto que guardo en mi memoria.

6 comentarios :: La tésis de Estévez Boero.por Alejandro Herrera

  1. pero este pibe es un bochini!!!

  2. bastante pobre los conceptos vertidos en este articulo, mas teniendo en cuenta la inmensa figura de estevez boero.
    La culpa no la tiene el autor, sino la UNQ que permite que salga gente asi con un titulo.

  3. Escribi algo vos Antonio. No te quedes en evaluador no autorizado

  4. Disculpe señor, me parecio pobre los conceptos vertidos en el articulo, y solo exprese mi opinion.
    Si gusta, le reformulo la nota y la publico, por que sobre algo mal hecho es dificil corregir el rumbo.
    Sin animos de ofender, les dejo mis saludos cordiales.

  5. Por favor Antonio, no se quede con las ganas; hágalo de nuevo. AH

  6. Estevez Boero socialista y estanciero. Como Binner y Giustiniani.
    Barce-lona, creación socialista. Saludos.