Extracto del artículo "No hay otro tiempo que el que nos ha tocado"publicado en Escenarios Alternativos.Leer todo el artículo
En principio trabajar para reforzar el rol de los partidos políticos y especialmente de la UCR. El sistema democrático se basa en la existencia de partidos políticos que representan a los ciudadanos y la UCR es una piedra basal del sistema en la Argentina. Y se torna imperioso evitar una crisis o una frustración aun mayor.
La historia de la UCR escribió sus mejores páginas cuando supo nutrirse de la savia popular y hoy tenemos la obligación de responder a la expectativa que la sociedad otra vez ha depositado en el Radicalismo. Depende de nosotros volver a conectar con aquellos sectores que están hartos de la crisis, de la inflación, de la inseguridad, de la inestabilidad, de la violencia, del patoterismo y que, si no asumimos nuestra responsabilidad histórica, pueden volver a escuchar planteos como el de “que se vayan todos”.
La tarea de la hora es la de construir la alternativa porque el populismo pseudo-progresista de los Kirchner no puede ser reemplazado por otra variante populista de corte conservador como ocurrió en los años 90 por lo tanto debemos abocarnos a la construcción del otro espacio.
Mientras los Kirchner se empeñan en concentrar poder político y económico la UCR realiza la convocatoria más amplia que pueda ser posible para democratizar el poder político y económico.
Porque somos la alternativa al modelo conservador y populista del matrimonio Kirchner.
Ese espacio la UCR lo compartirá con el Partido Socialista, con el que nos unen afinidades ideológicas, políticas e históricas. Y con aquellas fuerzas progresistas que respondan al llamado a la Unidad de los sectores populares. Es el camino para construir el espacio socialdemócrata moderno que la Argentina necesita.
Para que esa construcción sea lo suficientemente sólida los radicales necesitamos contar con un partido organizado, estructurado, que pueda ser un interlocutor válido de los otros actores con los que deberá articular coincidencias en ese espacio político en el que vamos a desenvolvernos. El Acuerdo Cívico y Social que se concretó en 2009 fue un escalón necesario en esa tarea pero aun no es suficiente.
La tarea militante hoy es la de acompañar a la conducción del Comité Nacional de la UCR que camina en ésta dirección. Y esa tarea se concreta reclutando recursos humanos calificados para la gestión de gobierno; formando grupos de trabajo y estudio en las diferentes áreas temáticas; revitalizando las Fundaciones partidarias, diseñando y estableciendo las políticas de desarrollo que formarán parte del programa de la próxima administración y profundizando los acuerdos políticos hacia adentro y hacia fuera de la UCR que serán el sostén del próximo Gobierno.
La UCR tiene que intensificar el trabajo político de renovación, una vez mas; y la renovación se impulsa sin sectarismos de ningún tipo, la renovación debe ser entendida como una gran convocatoria a los sectores de la producción, del conocimiento, del trabajo, de la empresa, de la cultura, de los ámbitos profesionales. Es la hora definitiva para impulsar el desarrollo.
El gran desafío político le llega a la UCR en esta coyuntura. No pueden hacerse especulaciones sobre cual hubiera sido el mejor o el peor momento. Sobre qué es lo que conviene, de qué manera y en qué momento porque la UCR jamás ha buscado “preservarse” ni ha especulado en torno a las ambiciones de algún dirigente o de algún sector. Como dice el poeta catalán “no hay otro tiempo que éste que nos ha tocado”.




El Fredy habla como si todavía estuviera en la década del 80 y repite la misma frase de Machado con la que cerraba los discursos en los actos para la JR en La Plata, no se si ponerme a llorar o cagarme de risa. Lamentable.
Saludos Cordiales.
Florencio F. Boglione
10 de marzo de 2010 08:25