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La Industria 4.0

Por Ing. Esp. Ricardo Martín Fernández *

El debate sobre los beneficios y los desafíos que genera el movimiento de la llamada “Industria 4.0” está provocando un profundo análisis sobre las características de nuestra estructura productiva.

Si bien se está hablando mucho sobre esta cuestión, en estas páginas intentaremos reflexionar sobre un tema que, de acuerdo a nuestra visión, es un camino sin retorno hacia la evolución y transformación de las empresas, tanto productivas como de servicios.

La incorporación de tecnología a los procesos productivos, mediante todo tipo de sensores y sistemas de información, está permitiendo contar con un gran volumen de datos que posibilita contar con información a tiempo real de lo que está sucediendo en nuestras fábricas, y de esta manera, tomar acciones correctivas si fuese necesario, prevenir contingencias, mantener los estándares de calidad, etc.

Esta “digitalización” de los procesos, o hiperconectividad de la producción, es la evolución a la industria 4.0, no sólo a través de la incorporación de tecnología a los procesos, sino también a través de la mutación de los ciclos productivos con alta capacidad de adaptación a nuevas demandas, con un contacto personalizado y adaptado a cada cliente, reduciendo los tiempos de diseño y producción, y realizando ciclos productivos más cortos y rentables.

De la industria 1.0 a la industria 4.0Fuente: Asociación Investigación, Desarrollo e Innovación de Aragón, 2018.-

Ahora bien, ¿qué necesitamos para transformar nuestras empresas para ser competitivas en el escenario 4.0?

La llamada Industria 4.0 es un conjunto de elementos tecnológicos y de gestión del conocimiento que promueven la innovación y la ideación de productos y servicios de manera eficiente. Entre estos elementos podemos remarcar los siguientes:

IOT: De acuerdo a este concepto (Industrial Internet of Things), nuestras máquinas y equipos deben estar interconectados, formando una gran red de información en tiempo real.

FABRICACIÓN ADITIVA: A través de esta formación de producción, se promueve personalizar nuestros productos/servicios orientados a nuestros clientes, sin que esto incurra en un costo mayor.

BIG DATA: El gran volumen de información generado en la actualidad es imposible de manejar de manera manual, por ello se requiere de herramientas informáticas adecuadas para poder aprovechar y realizar una interpretación correcta de los datos tanto internos (producción, calidad, costos) como externos (tendencias, hábitos de consumo, etc.).

IA: La inteligencia artificial es una de las herramientas más potentes a la hora de procesar grandes volúmenes de datos e información en tiempo real, incorporando técnicas de aprendizaje que permiten analizar posibles tendencias y cambios futuros.

ROBÓTICA: En el mundo de la Industria 4.0, los robots compartirán de una manera más estrecha los espacios productivos, colaborando en la seguridad y calidad dentro de las plantas. Por ello, su programación será más flexible y sencilla a la hora de los cambios y adaptaciones continuas.

REALIDAD VIRTUAL Y AUMENTADA: El crecimiento de estas tecnologías en los últimos tiempos permite contar con una herramienta útil para la optimización de los diseños, la automatización de los procesos, el control de la fabricación y en particular la capacitación y entrenamiento de los trabajadores de las empresas.

Pero más allá de las virtudes, también es necesario remarcar que, como cualquier proceso de cambio, estas tendencias implican desafíos e inconvenientes a la hora de implementarlos en procesos productivos complejos. Entre los principales desafíos podemos reconocer los siguientes:

  • Los cambios son muy vertiginosos, muchas industrias corren el riesgo de quedarse muy desactualizadas en poco tiempo.
  • En general los gobiernos y sus legislaciones no evolucionan a la velocidad que la industria y los avances tecnológicos demandan.
  • El coste de las inversiones a la hora de sumar tecnología a los procesos es elevado, especialmente en los comienzos de la implementación, siendo para algunas empresas incluso inalcanzable.
  • Los perfiles de personal requieren conocimientos más especializados, son más complejos de conseguir e implican mayores niveles salariales.

Pero, ante todo, el reto principal para la transformación a la industria 4.0 involucra a las personas de nuestra organización, ya que, si bien la tecnología se encargará de automatizar los procesos, esto implicará una evidente restructuración de los procesos, e incluso la eliminación de ciertos puestos de trabajo, pasos que se antojan inevitables en esta evolución tecnológica.

Según algunas estimaciones, alrededor del 15% de las posiciones laborales en la actualidad no existirán en cinco años, y se considera que cerca del 30% de las nuevas funciones requeridas en el mercado laboral en ese futuro cercano aún no existen.

Esto implica dos grandes desafíos: a nivel individual, la necesidad de cada persona a la hora de adaptarse a este cambio; y por otro lado la decisión política de las empresas en cuanto a la decisión de invertir en entrenamiento y capacitación de su personal.

Para finalizar, ante esta perspectiva, es necesario reconocer que los avances tecnológicos muchas veces van más rápido que el desarrollo individual de cada persona, y sólo será posible lograr la trasformación y la adaptación de nuestras capacidades y aptitudes respecto a las nuevas tecnologías si conseguimos que la transformación digital desemboque en la Industria 4.0 a través de procesos que empoderen a las personas y los doten de capacidades ampliadas de acceso y uso de la tecnología de manera sostenida.

(*) Profesor e Investigador Universidad Tecnológica Nacional
Socio de la empresa Konectica SRL.

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